Fitch disminuye calificación de riesgo de Venezuela a CC


La agencia de calificación de riesgo, Fitch, había mantenido la calificación crediticia de Venezuela durante el mes de junio, sin embargo, debido a los últimos acontecimientos, la agencia modificó su posición y redujo la calificación de Venezuela, la cual pasó de CCC a CC. La agencia considera que aumentó el riesgo de un default tras las sanciones impuestas por Estados Unidos.

A pesar de la débil posición financiera de Venezuela, distintas agencias calificadoras como Fitch han valorado el historial de cumplimiento en los pagos de deuda externa y las disposición de las autoridades para seguir honrando la misma. En esta oportunidad, aún valorando el historial venezolano, la misma ve probable un default, más que nada por la reducción en opciones de financiamiento y la débil posición de las reservas internacionales.

En la lista de calificación de riesgo de la agencia Fitch, el nivel CC representa una probabilidad de impago muy alta. El siguiente escalón sería C, calificación que representa un impago inminente, y RD, que implica que el emisor ha dejado de honrar algún pago. Standard & Poor´s, que es otra de las empresas calificadoras importantes a nivel mundial, coloca a Venezuela desde finales de julio en el rango de CCC-, con una perspectiva negativa debido a mayores riesgos de una cesación de pagos del Gobierno en los próximos seis meses.

En su reporte de calificación, Fitch declaró que las reservas de Venezuela se redujeron en 1,2 mil millones de dólares en lo que va del año, y actualmente se ubican en 9,8 mil millones de dólares. Sin embargo, la esperada reducción en la posición de sus reservas internacionales en el contexto de las sanciones serán una prueba muy severa para la capacidad y voluntad de pago del gobierno.

En el mismo reporte, Fitch espera que la economía venezolana se contraiga un 5,5% este año, lo que representa el cuarto año consecutivo de recesión. La recuperación económica de Venezuela se vería aún más limitada por la perspectiva de duras condiciones de financiamiento y de liquidez en moneda externa, la cual se irá agravando cada vez más por las sanciones, declives en la producción petrolera y la incertidumbre política.