La Bolsa de Caracas volvió a ganar la pelea contra la hiperinflación


En el primer semestre del año, la Bolsa de Caracas superó por más de 12% a la depreciación del bolívar, consolidándose como una de las alternativas de inversión al alcance de los venezolanos.

A pesar de enfrentar innumerables adversidades, como la restricción de la liquidez monetaria y las crisis eléctricas, la Bolsa de Valores de Caracas continúa sólida como una alternativa de protección para el extremadamente mermado poder adquisitivo de los venezolanos tras más de año y medio en hiperinflación.

Durante los seis primeros meses de 2019, el Índice Bursátil Caracas (IBC) presentó una apreciación de 1049,59%, que pareciera -por momentos-, quedarse corta frente a una inflación acumulada a junio de 2439%, según Ecoanalítica.

Sin embargo, debido a que en hiperinflación no existe ningún activo –real ni financiero- que brinde cobertura total ante los agresivos incrementos en el nivel de precios de la economía, el rival más comparable que tiene la Bolsa de Valores de Caracas es la depreciación del bolívar –o dólar paralelo-. Ante dicho rival, la Bolsa salió ganadora en una dura batalla durante el primer semestre del año, al superarlo por 12%. Es decir, un dólar invertido a inicios de año en el Índice Bursátil Caracas generó el equivalente a 1,12 dólares a finales de junio.

Una de las máximas de las inversiones bursátiles es que al asumir mayor riesgo se incrementan los rendimientos –y también las pérdidas-. En este sentido, es importante aclarar que la inversión en la Bolsa de Caracas conlleva a un nivel de riesgo mayor que la adquisición de divisas, debido al contexto social y económico tan complicado por el que atraviesa el país. El mejor ejemplo de esto lo representa la caída de más de 18% que sufrió la Bolsa durante marzo, debido a la crisis eléctrica que causó que el mercado viviera el mes con la menor cantidad de jornadas bursátiles en su historia –con solo 10-.

Por su parte, la adquisición de divisas tampoco está exenta de riesgo: en gran medida debido a la restricción del crédito por parte del sistema financiero, el bolívar se encuentra apreciado en términos reales, fenómeno llamado coloquial –y erróneamente- inflación en dólares. Es decir, debido a que el nivel de precios aumenta más rápido que la depreciación de la moneda, las divisas van perdiendo su capacidad de compra en bolívares, lo que se traduce en una importante fuente de riesgo inherente.

A pesar de un positivo semestre en términos generales, hubo acciones con mejor desempeño que otras. Las expectativas de cambio político durante los primeros meses del año impulsaron al alza las cotizaciones de las acciones de empresas que actualmente se encuentran en manos del Estado venezolano, entre las que destacan CANTV, Sivensa y Fábrica Nacional de Cementos.

Por debajo del desempeño del mercado y del tipo de cambio paralelo, se encuentran las acciones de Mercantil Servicios Financieros –clase A y B-, además de dos que se ubicaron en el top ten del ranking bursátil durante el año pasado: Corimon y Ron Santa Teresa.

Durante los primeros seis meses del año, la Bolsa de Caracas transó un volumen total de 127.384 mil millones de bolívares –alrededor de 29 millones de dólares-, y se intercambiaron más de 260 millones de acciones en 26.386 operaciones.

Todo parece indicar que, mientras el entorno económico lo permita, la Bolsa de Valores de Caracas continuará consolidándose como una opción efectiva de cobertura y rentabilidad en medio de la vorágine inflacionaria que azota al país y de la que no podemos escapar.

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