¿Qué es el Petro?


La invención más reciente del mandatario Nicolás Maduro es la creación de una criptomoneda, sin características de criptomoneda tradicional pero superpuesta sobre un token de una ya existente, como podría serlo Ethereum, y denominada “Petro”. Ésta, según Maduro, sería la manera de sortear las sanciones impuestas por Estados Unidos y formaría un nuevo método de financiamiento para la administración.

La “criptomoneda” sería emitida por el Banco Central de Venezuela (BCV) y estaría respaldada por oro, petróleo, gas y diamantes en reservas. Específicamente, Maduro estableció como respaldo inicial 5.000 millones de barriles de petróleo de la Faja Petrolífera del Orinoco y mencionó que posteriormente se incluirían campos de oro, coltán y diamantes del territorio.

No obstante, esta definición ya contradice el propósito de las criptomonedas reales. En primer lugar, las monedas digitales se crearon con el objetivo de ser una divisa descentralizada, precisamente para evitar la intervención de Bancos Centrales. El Petro, al estar manejado por un gobierno, pierde la principal característica de una criptomoneda; sin mencionar que su colocación en el mercado se haría inicialmente a través de una subasta manipulada a discreción de la administración.

Por otra parte, las criptomonedas como Bitcoin, Ether o Litecoin no tienen ningún respaldo, más allá de su valor fiduciario a medida que aumenta la comunidad de criptomonedas y son aceptadas como medio de pago. Siguiendo esta línea de pensamiento, el Petro, tampoco encaja en la definición.

Entonces, ¿qué es el Petro?

Simplemente un nuevo método de financiamiento para el gobierno. Difícilmente la administración de Maduro generaría las condiciones necesarias para el establecimiento del Petro como una moneda sin generar una espiral inflacionaria. En otras palabras, si el gobierno no encuentra una manera de cubrir su déficit fiscal y la emisión del Petro genera una sustitución del bolívar, el gobierno acudirá a la creación de Petros para su financiamiento y cometerá los mismos errores que llevaron al bolívar a su actual situación.