Venezuela y la profundización de las sanciones


En los últimos días, Estados Unidos ha venido aplicando una serie de sanciones a individuos venezolanos. Hasta ahora, estas sanciones han evitado afectar a la ya deprimida economía venezolana. Sin embargo, la posibilidad de que estas sanciones dejen de ser personales y pasen a niveles macro es un opción que no se debe descartar.

Semanas atrás, la Casa Blanca anunció que si el gobierno seguía adelante con la Asamblea Nacional Constituyente, aumentarían progresivamente las sanciones a Venezuela.

Si el gobierno americano decidiera aplicar sanciones de naturaleza económica contra Venezuela, podemos intuir que el principal foco de las mismas estaría dirigido a la industria petrolera. Algunas medidas que podrían ser tomadas son:

-Sanciones financieras contra Petróleo de Venezuela (PDVSA) y otras empresas que operan en el país, impidiéndoles el acceso a los mercados financieros de Estados Unidos, o incluso prohibiendo la compra de petróleo venezolano.

-Limitaciones a firmas estadounidenses de hacer negocios con PDVSA.

-Prohibición de la exportación de crudo liviano y productos de Estados Unidos a Venezuela. Esto podría afectar las operaciones de procesamiento aguas abajo de PDVSA, ya que la estatal compra regularmente petróleo liviano para mezclarlo con su extracción extra-pesada antes de comercializarlo.

Las acciones en contra de los funcionarios del Estado venezolano han venido aumentando los últimos días, y no solo por parte del gobierno de Donald Trump. Recientemente, Credit Suisse, anunció que no prestará ningún tipo de servicios a personas o entes relacionados con el gobierno de Venezuela. La firma también tomó la decisión interna de prohibir las operaciones con los bonos PDVSA 22 Venz 36, así como cualquier título emitido después de junio de este año.

Credit Suisse es una empresa de servicios financieros con sede principal en Suiza, ofrece servicios en los ámbitos de banca de inversión, así como intermediario financiero, está al servicio de instituciones y empresas, organismos gubernamentales y clientela privada. Credit Suisse ha tenido una larga trayectoria en Venezuela tanto en negociaciones públicas como privadas, sin embargo, ha decidido dejar a un lado los negocios con personas y entes relacionados con el Estado por las últimas decisiones políticas que el gobierno ha venido aplicando y que, según Credit Suisse, contribuirán al deterioro y profundización de la crisis en Venezuela.

Las acciones políticas que han estado tomando los actores del gobierno siguen disgustando tanto a países como a empresas internacionales por lo que de seguir adelante, es muy probable que las sanciones continúen y se profundicen.

La imposición de sanciones de naturaleza económica sería desastrosa para PDVSA y para el país, provocando el colapso de una industria petrolera venezolana que ya se encuentra en una situación precaria. Esto último se traduciría en una recesión aún más profunda, en una mayor caída del consumo y en una escalada inflacionaria así como también en la continua depreciación del tipo de cambio y el deterioro de los distintos indicadores económicos.