¿Cómo respondió el crédito al cambio en el encaje?


El pasado 17 de septiembre a través de la ordenanza 20-03-01, el Banco Central de Venezuela (BCV) anunció que se mantenía el encaje legal de 90,0% establecido previamente en marzo de este año, a la vez, añadió un nuevo Monto Único de Incentivo (MUI) por un valor fijo de VES 30 billones (descontado por semanas) sobre el total de recursos que deben mantener las entidades domésticas en cuentas del BCV durante el próximo año.

En principio, con esta medida, los bancos en Venezuela contarían con una mayor disponibilidad de recursos para prestar, en la medida que el descuento del encaje implique que tales bancos deban sacrificar menos de sus depósitos futuros para cumplir con dicho requerimiento. Sin embargo, debido a que este incentivo consiste en un monto fijo en moneda nacional -y está sujeto a una acelerada pérdida de su valor real en medio del proceso hiperinflacionario todavía vigente- se esperaría que su alcance se vea limitado a medida que la propia hiperinflación reduzca su magnitud en términos reales.

Por los momentos se observa un ligero incremento en el nivel de la cartera de cartera de créditos de la banca nacional medida en dólares (usando como referencia el tipo de cambio oficial publicado por el BCV). Para el cierre del 18 de septiembre se observaba una cartera de créditos de valor USD 177,5 millones y luego el 16 de octubre (ultima fecha con información disponible) este pasaría a ser de USD 198,1 millones; es decir, la cartera se incrementaría 11,6% en las primeras cuatro semanas de vigencia del nuevo MUI.

Un claro contraste a lo observado las semanas posteriores del MUI declarado a finales de marzo de este año. En ese momento, el monto en cuestión era de VES 1,5 billones y el nivel de la cartera de créditos cayó 36,5% en las primera cuatro semanas después de que se estableciera el incentivo. En primera instancia, la cantidad permitida en esta segunda medida pareciera tener un impacto positivo (aunque transitorio) sobre el nivel de crédito. No obstante, el financiamiento de los bancos todavía se mantiene a niveles inferiores a los vistos pre-pandemia, con miras a no mostrar mayores incrementos en los próximos días dada la reducción de las reservas excedentes de los bancos en las semanas recientes (incluso a niveles por debajo del encaje a mediados de octubre).

Por otro lado, debe destacarse que el marcador cambiario oficial tampoco ha mantenido el mismo comportamiento en la instauración de ambos MUI’s. En efecto, la variación promedio del tipo de cambio oficial durante las primera cuatro semanas posteriores de la instauración del primer MUI fue de 23,7%; mientras que el comportamiento posterior -en un período de referencia similar- al del segundo MUI del año (en septiembre) estaría acompañado de una variación semanal promedio de 5,2%. Es decir, la propia reacción del tipo de cambio a estas medidas también parece jugar un papel importante en las disponibilidades de fondos para prestar de la banca y su posible incidencia sobre el resto de sectores de la economía local.