Venezuela 2020: Balance y Perspectivas


En el ámbito petrolero, si bien las recientes cifras extraoficiales apuntan a una leve recuperación de la producción petrolera durante octubre (473 kb/d), la tendencia en las mayores ventas externas de crudo local se revirtió en ese lapso. En estricto, diversas fuentes especializadas reportaron un nivel de exportaciones petroleras cercanas a 359 kb/d al cierre de mes, alcanzando con ello un mínimo histórico.

Este resultado respondió en parte al vencimiento sobre las exenciones de las sanciones estadunidenses sobre las operaciones con Pdvsa. En estricto, clientes como Eni, Repsol, entre otros, realizaron compras el mes pasado anticipando no poder comprar más crudo venezolano en los lapsos superiores. Con las limitaciones que impone la pandemia y con el colapso de la industria petrolera local, estimamos que tales exportaciones no superen estos niveles para lo que resta de año. Con ello, los ingresos petroleros se aproximarían a los USD 5.900 millones para el cierre de 2020, con la posibilidad de que sean aún menores en caso de que no todas las exportaciones generen flujo de caja.

En el área no petrolera, a pesar de las mayores flexibilizaciones derivadas del nuevo esquema “7+7 extendido”, tanto la manufactura como el comercio pudiese enfrentar un consumo privado limitado por los impactos que acumula la pandemia sobre el ingreso de los venezolanos desde el primer trimestre de 2020. Es probable que parte de la población local no goce del stock de ahorro necesario para apalancar por completo el reinicio de la actividad comercial. En tal sentido, no esperamos cambios en nuestra previsión de contracción del gasto privado asociado para este año (27,4%).

De hecho, la pérdida de rentas por parte de hogares, empresas y Gobierno en Venezuela tras el paso del COVID-19 seguirá siendo un elemento clave para la actividad económica local durante el próximo año. En tal sentido, aun si la industria petrolera se reactiva progresivamente con un potencial cese de la pandemia y una mayor reapertura comercial a nivel global, el sector real doméstico enfrentará una demanda aún en resaca por lo ocurrido este año. Ante ello, Venezuela será, probablemente, el único país de la región que seguirá mostrando una contracción económica durante el 2021 (estimada en -1,2% anual, según nuestras estimaciones).

Además del negocio petrolero y sus implicaciones fiscales y para la oferta de divisas al país, un área crítica para la economía venezolana en medio de la pandemia ha sido el comercio exterior. En particular, las actualizaciones más recientes de las cifras de importaciones muestran que el 3T2020 tuvo una leve disminución de 3,2%en base interanual. Creemos que este comportamiento pueda persistir en el cuarto trimestre, aunque parcialmente contrarrestado por la mayor demanda por bienes importados en medio de las recientes flexibilizaciones a la cuarentena oficial local, lo que equivale a unas importaciones acumuladas de entre USD 5.300 MM y USD 7.000MM en el año, equivalente a una caída de, al menos, 13,5% respecto a lo visto en 2019.

Para 2021, prevemos que, bajo el supuesto de un cese en el contagio del COVID-19 a nivel global, tanto la producción, las exportaciones y el consumo interno de crudo retornen progresivamente a niveles cercanos a lo vistos a comienzos de 2020. No obstante, se asume que ello no se evidenciaría hasta el segundo semestre, lapso en el que la industria petrolera local hallaría mayores espacios para colocar crudo (en términos de lo visto en los últimos meses), pero aun enfrentando un entorno externo hostil marcado por las sanciones estadounidenses, el nulo acceso al financiamiento foráneo y por los problemas institucionales del país.